EN DEFENSA DE LA VIDA, TAMBIÉN EN SU FINAL

Hace once años, el 23 de mayo de 2009, la Archicofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno aprobó por unanimidad en Cabildo General Extraordinario “proclamar y defender el derecho a la vida de todo ser humano en cada fase de su desarrollo, desde el momento de la concepción hasta la muerte natural, y cualquiera que sea su condición, de conformidad con el Magisterio de la Iglesia y la doctrina emanada de su santidad el Papa”.

Numerosas Hermandades filiales y agregadas, así como otras corporaciones, hicieron suyo este voto con su adhesión. Por su parte, la Hermandad, a partir de entonces, lo renueva cada año en la Protestación de Fe que realiza en su Fiesta Principal de Instituto, y se les exige a cuantas personas solicitan su ingreso en la Hermandad.

Este voto supone un testimonio público de fe y de fidelidad al Magisterio de la Iglesia, así como un ejercicio de responsabilidad con nuestro pasado, nuestro presente y nuestro futuro.

Se trata, además, de un compromiso permanente y constante con la defensa de la vida, que la Hermandad desarrolla a través de la difusión de los valores de la cultura de la vida y de labores formativas. Y, sobre todo, mediante un compromiso activo, concretado en las actuaciones que desarrolla a través de su Diputación de Caridad atendiendo a personas vulnerables y en defensa de su dignidad, como futuras madres sin recursos o con riesgo de abortar, niños en situación de exclusión o con especiales necesidades, personas con adicciones, mujeres que quieren salir de la prostitución, mayores sin recursos y en soledad, familias con dificultades económicas o relacionales, etc.

En su proclamación, la Hermandad utilizó una fórmula que comprende toda la vida de la persona, desde la concepción hasta la muerte natural. Por eso ahora no podemos sino ratificarnos en nuestro Voto en Defensa de la Vida y seguir con nuestro compromiso de fidelidad con el Magisterio de la Iglesia. Como ha dicho el Papa Francisco, “la eutanasia y el suicidio asistido son una derrota para todos. La respuesta a la que estamos llamados es no abandonar nunca a los que sufren, no rendirse nunca, sino cuidar y amar para dar esperanza”.

Por eso también acogemos la invitación que hace en su reciente Nota la Conferencia Episcopal Española “a responder a esta llamada con la oración, el cuidado y el testimonio público que favorezcan un compromiso personal e institucional a favor de la vida, los cuidados y una genuina buena muerte en compañía y esperanza”.

Sevilla, vísperas de la Natividad del Señor de 2020

 

Nota:

Por su interés, facilitamos el enlace a la web de la Archidiócesis de Sevilla, que ofrece diversa documentación con materiales descargables y enlaces a las últimas publicaciones sobre esta cuestión.

https://www.archisevilla.org/dossier-de-prensa-ante-la-proposicion-de-ley-organica-de-regulacion-de-la-eutanasia-en-espana/

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